
Washington afirma que un pacto con Teherán para reabrir Ormuz podría cerrarse en horas
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, señaló que las negociaciones en curso permitirían restablecer la libertad de navegación en el estratégico estrecho, lo que desplomó los precios del crudo.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, declaró el martes 4 de agosto que Washington y Teherán podrían alcanzar un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz ese mismo día o, a más tardar, el miércoles 5. En una entrevista con la cadena CNBC, Bessent afirmó que “estamos en conversaciones con los iraníes y creo que hay una posibilidad de que tengamos un acuerdo hoy o mañana para abrir el estrecho y avanzar hacia una posición más normalizada en este conflicto”. Las declaraciones provocaron una caída inmediata de los precios del petróleo: el Brent retrocedió un 3,7 % hasta los 80,66 dólares por barril y el West Texas Intermediate perdió un 4,5 % hasta los 76,76 dólares, sus niveles más bajos en tres semanas.
Las posiciones de las partes presentan divergencias notables. Desde Washington, Bessent subrayó que el eventual entendimiento garantizaría “libertad de movimiento” para la navegación comercial, sin precisar si ello implicaría el pago de peajes a Irán. En contraste, la cancillería iraní negó la existencia de negociaciones directas con Estados Unidos y sostuvo que sus conversaciones se limitan a Omán. Según fuentes citadas por The New York Times, el esquema en discusión entre Teherán y Mascate contemplaría un canal de entrada al Golfo Pérsico controlado por Irán y otro de salida próximo a Omán, así como una “tarifa de servicio” por impacto ambiental y seguridad que se repartiría a partes iguales. Un funcionario estadounidense conocedor de las tratativas calificó esa versión de “inexacta” y aseguró que cualquier ruta temporal no requeriría autorización iraní ni contemplaría peaje alguno.
El estrecho de Ormuz, por donde transitaba alrededor del 20 % del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado antes del estallido de las hostilidades a finales de febrero, se ha convertido en el eje de las gestiones para desescalar el conflicto. Bessent estimó que cientos de buques aguardan en la zona para zarpar y que la reapertura estabilizaría los mercados energéticos globales. No obstante, la seguridad marítima sigue siendo frágil: el mismo martes, la agencia británica de operaciones de comercio marítimo reportó que un carguero fue alcanzado por un proyectil no identificado al noreste de Al Khasab, Omán.
El acercamiento diplomático se produce después de que el presidente Donald Trump suspendiera una amenaza de ataque militar a gran escala, a instancias de mediadores regionales como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar. Un memorando de entendimiento previo entre Washington y Teherán para reabrir la vía marítima colapsó el mes pasado, y desde entonces se han registrado intercambios de golpes intermitentes. Catar confirmó que, junto con Pakistán y Omán, coordina esfuerzos para facilitar las negociaciones y el intercambio de propuestas. Hasta el momento, ningún acuerdo ha sido formalizado y las autoridades iraníes no han emitido una confirmación oficial sobre los avances reportados.
| Prensa iraní y afín | −0.40 | critical |
|---|---|---|
| Prensa atlántica / anglosfera | +0.30 | aligned |
| Prensa del Golfo árabe | 0.00 | neutral |
Irán rechaza las declaraciones estadounidenses como meras afirmaciones y reivindica su propia iniciativa para la reapertura del estrecho, enfatizando su control dominante.
Al usar el término 'ادعا' (afirmación) y la referencia a 'iniciativa iraní', se invierte el marco: EE.UU. no es mediador, sino que Irán dicta las condiciones.
Se omiten las menciones de Bessent sobre las amenazas militares de EE.UU. como catalizador de las conversaciones y el detalle de que las negociaciones son directas, lo que debilitaría la imagen de una iniciativa unilateral iraní.
Estados Unidos anuncia un acuerdo inminente con Irán, resultado de su propia presión militar y diplomática, que estabilizará los mercados energéticos.
Se enfatiza la causalidad 'amenaza militar → negociaciones → acuerdo', creando una secuencia de éxito estadounidense, omitiendo detalles sobre la influencia iraní o la falta de confirmación de conversaciones directas.
Se omite la negación pública de Irán de conversaciones directas, que contradiría la narrativa de negociaciones fluidas bajo el liderazgo estadounidense; también está ausente cualquier mención de las condiciones iraníes o demandas de peaje.
Los mercados petroleros reaccionan con un desplome de precios ante la noticia de un posible acuerdo entre EE.UU. e Irán, una señal de esperanza para la estabilidad de los suministros energéticos.
Se privilegia el ángulo económico-financiero, utilizando la caída del crudo como indicador objetivo de progreso, sin profundizar en detalles políticos o posiciones iraníes.
Se omiten el contexto militar y las declaraciones iraníes sobre peajes o condiciones, que complicarían la narrativa puramente mercantilista de un simple acuerdo que estabiliza los precios.
Amplía tu mirada
Trump impone arancel del 15% al polisilicio, material clave para paneles y chips
4 idiomas · 16 medios
Desde TechnologyAmazon financiará una planta de gas en Texas que podría ser la mayor fuente de emisiones de EE UU
6 idiomas · 10 medios
Desde Science & HealthInteligencia artificial diseña por primera vez virus funcionales que no existen en la naturaleza
2 idiomas · 24 medios